Ya os he contado alguna vez lo mucho que me gusta recolectar tesoros playeros: conchas, erizos, cristales y piedras erosionados...
Algunos los guardo en cajas, otros están esparcidos por toda la casa en botes de cristal, jarrones, estanterías...son tan bonitos.
En uno de mis paseos en una playa, encontré una piedrita negra y alargada como un cilindro, perfectamente pulida por la erosión del mar y del tiempo. "Algo hay que hacer con ella", pensé, y una tarde entre alambre y alicates, la convertí en colgante.
Por ahora no tiene cadena, en la foto luce en un cordoncito de nada -el de San Blas de este año- pero eso no le resta encanto, ¿verdad?
Otro día os enseño más tesoros de mar; soy inmensamente rica ;-)
6. Visita obligadísima a la zona del Guggenheim, rebautizado como el Buckingham por mi sobrino Mauro ;-) El edificio es precioso, sí, sí...todos lo sabemos, pero a ellos lo que les interesaba era ver a la enorme araña que ni pica ni se mueve, y a Puppy, el perrete gigante hecho de flores ;-)
7. Paseo por el parque de Doña Casilda, nuestro Central Park particular. Con su fuente danzarina al ritmo de la música y luces, su preciosa pérgola, sus estatuas de primera mitad del siglo veinte, su césped verde, sus centenarios árboles frondosos...y su lago artificial con surtidor y ¡familias enteras de patos y gansos! Imprescindible llevar un poco de pan para entretenerse dándoles de comer ;-) Mucho más bonito aún nuestro parque cuando tenía aquél maravilloso tiovivo...ains
8. Ir al centro cultural de la Alhóndiga. Su zona exterior es muy bonita, con esculturas y mesas para jugar al ajedrez al aire libre; pero, por dentro el edificio es impresionante, con su piscina climatizada que se puede ver desde la planta baja, sus bancos iluminados, sus columnas escultóricas, su sol gigante...y sobre todo su ludoteca para niños, su cine y sus restaurantes y cafeterías. ¿No os parece un sitio ideal para hacer una parada técnica durante un paseo por Bilbao?
9. Imprescindible ver el Puente Colgante. Ejem, aquí nos salimos un poquito de Bilbao...nos vamos hasta Portugalete, pero bueno, está dentro del Gran Bilbao, ¿no? A tiro de metro o de tren de cercanías ;-) Imaginad, si a un niño le gusta subir en un funicular, ¿no le va a hacer una ilusión tremenda cruzar la ría en la barquilla y volver a cruzarla por la pasarela superior del puente?
10. Por último, uno no se puede despedir de Bilbao sin dar un paseo por la ría al anochecer, para ver lo bonita que está toda iluminada. Y de paso, se hace el recuento de puentes, que por la noche se engalanan y lucen preciosos. A los niños les encantarán los juegos de luces, y si nos acercamos hasta el Guggenheim y esperamos a que salgan las llamaradas de fuego de su lago, o a que nos invada su niebla artificial...una vez más la magia estará garantizada. Y es que Bilbao, ¡es mucho Bilbao!
1. La primera de la lista -sin duda alguna- es subir a Artxanda en funicular. Entendiendo que a ellos lo que les gustará será subir y bajar en el funicular, y no tanto las vistas desde el mirador. El tranvía bilbaíno también les gustó mucho; probaron el metro, y les quedó pena de no subir en uno de esos autobuses de dos pisos tan chulos que tenemos en Bilbao.
2. Paseo por la ría de Bilbao...para recorrer sus parques infantiles. Saliendo del Casco Viejo, Teatro del Arriaga, hasta llegar al palacio de Euskalduna. Un paseo muy bonito cuajado de parques: justo enfrente del Arriaga hay un parque (1), un poquito más lejos, en el puente del ayuntamiento, hay otro en forma de barco (2); dejando el puente atrás, en la plaza de Pío Baroja un nuevo parque (3). Continuando hasta el puente de Zubizuri nos enontramos con otro (4), en la explanada del Guggenheim está el número 5 que es el más grande y más bonito de todos (5). Pasando el puente de Deusto tenemos otro parque al lado de una cafetería (6) y un poco antes de llegar al palacio de Euskalduna uno más (7). Del otro lado de la ría antes del puente de Euskalduna también hay un parque (8). No está mal, ¿verdad? Por supuesto, no hay que hacer todo el recorrido en un día, ni todo a pie, que para eso está el tranvía, pero les encantará pasear por la ría e ir encontrando parques a su paso.
3. Comerse una carolina. La carolina es uno de los dulces típicos de Bilbao. Merengue y chocolate, ¿quién se podría resistir?
4. Pasear por el Casco Viejo, ver sus edificios, tiendas curiosas, el mercado de la Ribera, disfrutar del ambiente en general...tomarse un pintxo ;-)
5. Visitar el museo Marítimo. Muy bonito y muy didáctico para niños. Aunque no nos salió del todo bien la cosa, queríamos visitar los barcos que tienen fuera, que era lo que les hacía más ilusión a los niños. Nos dijeron que podíamos hacerlo, y al salir del museo nos dicen que no, que no se pueden ver porque están haciéndoles un mantenimento. Siempre nos quedarán las cadenas y anclas gigantes para hacernos fotos emulando ser forzudos ;-)
Ya os dije que el de mi madre no sería el último gorro de la temporada; yo sabía de lo que hablaba, porque ya estaba tejiendo este gorro con orejas ;-) Desde que vi este patrón en Ravelry buscaba una excusa para tejerlo, me parecía taaaaaaaan bonito...La excusa llegó con el cumpleaños de la hija de un amigo. 2 tiernos añitos...¿Ah si? Pues voy a tejerle un gorro ;-)
Os juro que no salí a la calle con él puesto
Dicho y hecho. Tejido y probado, así veis como queda puesto (sí, tengo la cabeza pequeña, aunque si habéis hecho alguna vez gorros para niños sabréis que en proporción ellos tienen la cabeza "bastante grande"). Al acabar de tejer el gorro y las orejas, me puse a coserlas emocionada, con ganas de terminarlo pronto y ver cómo quedaba, y en el frenesí del momento me equivoqué y cosí las orejas en la coronilla y no a los lados; decidí coser las orejas en la coronilla como si fuese un osito, y no un mono como en el patrón. De las equivocaciones también nacen cosas bellas ;-) Amigas, hay que dejarse guiar por la inspiración ;-)
Hablando de ganchillo, quería enseñaros el regalazo que me ha hecho alguien que sabía lo feliz que iba a ser con este juego de coloridos ganchillos; no pesan nada, son bonitos a rabiar, y además ergonómicos. El sueño de toda ganchillera ;-)
La próxima entrada os cuento qué hacer en Bilbao con niños...sí, mis sobrinos (y sus padres, claro) nos han visitado estos carnavales. ¡Qué bien lo hemos pasado!
¿Os acordáis del gorro que hice para mi hermana? Bien, pues mi madre lo vio y también quiso tener uno. Y como madre no hay más que una, me puse manos a la obra en seguida; bueno, también ayudaron el frío siberiano y el diluvio universal con los que llevamos ya un par de semanas, para qué nos vamos a engañar...lo único que apetece es manta, infusión calentita y sofá, y la verdad, es que una labor fácil de ganchillo acompaña bastante bien a todo lo anterior...
Seguro que no es el último de la temporada, ya veréis, le estoy cogiendo gusto a esto de hacer gorros ;-) El patrón, por si alguien se anima a hacerlo, lo cogí aquí; quería hacer un gorro con floripondio, y con floripondio ha sido, ¡ea!
Ahora esperemos que le sirva, que esto de hacer gorros a distancia también tiene sus riesgos...mamá, ¿te queda bien? Dinos algo cuando te llegue ;-)
Ay, San Valentín, San Valentín, qué sería del mundo sin amor, sin los enamorados en el parque que se besan en sus bancos (¡cómo si no hubiese un mañana!), sin las pasiones maduras que rejuvenecen e iluminan las caras de quienes como quinceañeros vuelven a ir cogidos de la mano; sin el cariño asentado y cómplice de los que se dicen todo con una mirada después de muchos años, sin el deseo nuevo, recién estrenado, que quita las horas al día entre suspiros y anhelos obstinados...
Por todo esto, San Valentín, tenemos que festejarte -porque la vida sin amor, no es vida, es un bidón- estampándole un sonoro beso a nuestro enamorado, mientras pedimos que no se nos rompa nunca el amor de tanto usarlo.
La visita de mi señora madre a Bilbao fue la excusa perfecta para volver a visitar la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, marco incomparable de belleza sin igual donde los haya.
Gaztelugatxe siempre maravilla: sus vistas, su luz; es impresionante.
Subir sus 237 escalones, estrechos, empinados, y adoquinados, hace que me pregunte cada vez que voy cómo se apañarían los invitados de la boda de aquélla famosa presentadora de televisión. ¿Subieron en zapato plano y se pusieron los tacones arriba? Desconozco si hacía viento ese día, como cuando fuimos nosotros ahora, pero de ser así, adiós a las horas invertidas en peluquería...
Escalón tras escalón, aflora el sudor, no me imagino ir de punta en blanco y sentir con pánico como empiezas a transpirar...
Entendedlo, cuesta subir, y siempre hay quien se acuerda y pregunta, "oye, ¿aquí no es dónde se casó Fulanita?" y ya empiezas con el resto de conjeturas...
Trivialidades para entretener la ascensión aparte, San Juan merece la pena, ¡y mucho! Yo recomiendo su visita a todos los que ponen un pie en Euskadi, y de hecho, suelo llevar allí a los que vienen a verme a Bilbao.
Eso sí, espero que la próxima vez que tenga que llevar a alguien no esté la carretera de acceso cortada. Se necesita demasiada fe en el Santo para subir esa cuesta después de haberse enfrentado a esos 237 peldaños...
Ha sido un fin de semana de mucho ajetreo, gente en casa, cenas, preparativos...mis invitados pedían ver la alfombra, se está haciendo famosa, jaja ;-) Si se la he enseñado a ellos, no os iba a dejar a vosotros sin ver los avances, ¿no? Pues aquí está, por ahora es chiquitina, pero ya crecerá, ya...
Muchos me preguntáis por el ganchillo, que de dónde se saca tiempo para hacer algo, que si es difícil...yo siempre digo que no es difícil, pero claro, yo tampoco hago cosas complicadas y el tiempo, pues, se saca, sobre todo ahora en invierno en que hace frío y llueve y, a veces el mejor plan es quedarse viendo una peli en casa...
Para que os vayáis animando a esto del ganchillo, hoy os traigo unos proyectos chulérrimos que seguro que os dan ganas de lanzaros a coger aguja y ovillo ;-)
1. Empezamos por algo pequeño, ¿qué tal unas bonitas mariposas para hacerse un broche o un prendedor para el pelo?
2. Y un anillo, ¿qué tal un anillo de ganchillo? ¡Yo lo veo ideal!
3. Personalmente soy fan de los bolsos de ganchillo; le daba la lata a mis abuelas de lo lindo para que mi hiciesen un bolso tras otro ;-) Ejem, también insistí para que me hicieran una carterita...
4. En estos momentos, también tengo en mente hacerme una funda para el móvil...lo mejor para buscar un patrón es registrarse en raverly, por lo menos es el primer sitio dónde busco yo ;-)
5. Me encantan los chales, me gustaría hacer uno, por ejemplo, éste con el patrón en español.
6. Un sitio lleno de ideas y proyectos, Attic 24, sus coloridas mantas me chiflan, otro proyecto que espero hacer...
7. El patrón de flores hawaianas de Sarah London directamente, me quita el sentido...
8. No podría faltar tampoco algún patrón de amigurumi, ¿verdad? De Bigunki y en español, ¡no os quejéis!
9. Otro sitio ideal para encontrar patrones libres e inspirarse (o morirse de envidia) es pinterest, absolutamente recomendable. Aquí os explican como funciona...
10. Y para el final, me dejo lo mejor...¿quién no es fan de los patrones japoneses de ganchillo? Pues aquí un montón y traducidos a inglés.
Se acabó; ya no os doy más la lata con los regalos y encargos hechos a mano que entregué las pasadas fiestas. Ya era hora, ¿no? Que ya estamos en febrero (OMG, qué rápido pasa el tiempo...) Las fotos no me convencen, pero no tengo otras (jaja), y quería enseñaros la pulsera de estrellas que le regalé a mi madre. A mí me gusta tanto que tengo una igual ;-) Mira, es una buena excusa para enseñaros la mía otro día con unas fotos mejores...No se hable más ;-)
¿Que las estrellas son lo más esta temporada? Pues claro, a quién pensábais que salía yo así de fashion y elegante...a mi mamá ;-)
Pasad buen fin de semana siberiano, jejeje
pd: La alfombra progresa adecuadamente, en breve...
Tengo una amiga que dice que le harían falta dos vidas para aprender y hacer todas las manualidades, artesanías y técnicas que le gustaría; estoy totalmente de acuerdo, me sumo a esa segunda vida para el crafte far niente, pero ya puestos, esa vida de repuesto que venga con más tiempo libre, porque si no, vamos a estar en las mismas...
Este fin de semana ha sido el salón de las manualidades, Tendencias Creativas, en el BEC de Bilbao. Todos los años digo que no voy a ir: 1. porque pagar entrada para comprar material me parece del género bobo, 2. porque cada año suben el precio de la entrada, 3. porque nunca traen cosas tan emocionantes como para que te mueras de ganas por ir, 4. porque muchos de los puestos son de tiendas de Bilbao y alrededores, y pagar para ir a ver una tienda que ya conozco, y que tengo al lado de casa, me sigue pareciendo del género (muy) bobo y 5. porque dentro, algunos, se gastan unos precios que te dejan patidifusa... :
Dicho esto, huelga añadir que no he faltado un solo año a la cita, 1. porque me dejo convencer fácilmente para ir, 2. porque siempre molan los planes de chicas, 3. porque ay, y si este año justo traen algo que merezca la pena...
En fin, que el domingo por la mañana fui a la feria, para un domingo frío y lluvioso no se me ocurrió mejor plan ;-) Y la verdad es que me gustó más que otros años...1. porque con la crisis había menos puestos y se hacía menos repetitivo, 2. porque encontré justo lo que andaba buscando: ¡los ganchillos XXL para mi proyecto de alfombra!
El sábado por la tarde, que también hacía frío y lluvia, hice este gorrito a ganchillo que me había pedido mi hermana. Sencillito, pero resultón, y justo a tiempo para el invierno ;-)
Ahora hay que atacarle a la alfombra, ya os iré contando...
Sonreíd, juntaos bien, que nadie tape a nadie...perfecto. Foto de grupo..
Las pulseras SMS siguen siendo todo un éxito, y lo mejor es que se van animando los chicos a lucirlas, ¡me encanta! Tenía unas cuántas para entregar en Navidades, pero antes, el posado de rigor, claro...
Venga, ahora juntas, ahora separadas, posad, os coméis la cámara, bien, ahora una que se ponga sola. Genial. Sesión terminada.
Que me gusta a mí recibir encargos personalizados: hazme una pulsera así, o asado, repíteme este modelo que tanto me gustó y lo perdí, algo especial solo para mí... ¡Marchando!
Grado de frikismo: ¿a quién le importa lo que yo haga?
1. Incluye en tu compra semanal mandarinas porque están muy buenas y llenas de vitaminas; o, como es mi caso, échate un suegro novio con huerto que tenga árboles frutales.
2. Aprovecha esas 5 raciones de frutas y verduras que debes tomar al día para comerte unas cuántas mandarinas.
3. En vez de pelarlas al uso, con un cuchillo, haz un corte (poco profundo, solo queremos cortar la piel) a lo largo de la circunferencia de la mandarina (ver vídeo).
4. Con ayuda de tus dedos, o de una cuchara (depende de lo pegados que estén los gajos a la monda), retira la carne de la mandarina sin romper la piel, ¡ni la mecha natural de la mandarina! (se ve muy bien en el vídeo, pero, en caso de dificultad y de tener que recurrir a la cuchara ¿quién no se ha comido un kiwi con cuchara? pues es lo mismo...)
5. La parte superior de la mandarina (en la que está el puntito que la unía a la rama) será la parte de abajo de la vela y en la que está la especie de mecha natural, que se ve en la foto, así que echa un poco de aceite de oliva sobre la mecha, procurando que ésta se empape bien de aceite. Tu vela arderá hasta que se consuma el aceite.
6. La otra mitad de la mandarina será la tapa, con ayuda de unas tijeras recorta una estrella o un círculo en el centro para que salga la luz de la vela, y, sobre todo, para que no se queme la monda de la mandarina una vez que ya esté encendida.
7. Prende la mecha con un mechero o cerilla, y ponle la tapa a la vela de mandarina. Colócala sobre un platito o similar para evitar accidentes.
8. ¡Disfruta del espectáculo de luz, color, y suave fragancia cítrica!
Nos gustó esto de la vela de mandarina en cuánto lo vimos en Apartment Therapy, porque nosotros de serie guardamos mondas secas de cítricos para perfumar los armarios, ahuyentar las polillas de la ropa y también, en la cocina, para aromatizar nuestras infusiones caseras; ya sabéis el huerto con plantas aromáticas, sirve para cocinar y para crear tus propias infusiones...
Os dejo el vídeo para el que se quiera animar a poner un poco de luz en su vida ;-)
Hoy os traigo unos proyectos de ganchillo...el primero es mío. Quiero hacer una alfombra a ganchillo, y se me ha metido entre ceja y ceja que tiene que ser con un patrón estilo tapete, lo que en inglés llaman doily rug, pero por ahora no he encontrado el patrón ideal para estas bobinas de algodón que me compré, cuando fui de vacaciones a Galicia, en la feria de Valença do Minho, en Portugal. Las bobinas se venden al peso, 2,5 euros el kilo; con un precio así era imposible no comprarlas.
He intentando ya alguna cosa, pero, ya os digo que ni tengo un ganchillo adecuado para la tarea, ni he encontrado aún un patrón que me llene el ojo...se admiten sugerencias, de patrón y de aguja, ¿con qué número lo haríais? Nota, he probado a hacerlo con un ganchillo del número 12 y es pequeño...
El siguiente proyecto no es mío, es de mi hermana Ángela; está haciendo una manta de recuadros tipo granny square, en Navidades también, fuimos sacando los cuadraditos de la caja donde los guarda y los estiramos para ver como va a quedar de bonita...promete, ¿verdad?
Ángela y yo tuvimos la misma maestra, mi abuela María. Conmigo, la pobre, se desesperaba; enseñar a ganchillar y calcetar a una zurda siendo diestra es tarea difícil. Muchas de las lanas que está utilizando Ángela son aún herencia de nuestra abuela...va a ser una manta muy especial. Cuando esté terminada os la enseño. Hace algún tiempo, mi hermana hizo también una colcha para su cama a ganchillo, muy bonita y colorida, en la que yo también colaboré con algún recuadro, ya la sacaremos por aquí...
Feliz sábado lluvioso, buen día para ganchillear un rato, ¿no? ;-)
Con permiso de mi madre, mi sobrino Cosme es mi fan número uno. Le encantan mis pulseras. Con solo 18 meses ya tenía claro que le gustaba llevar pulseras y no quitárselas ni para bañarse... Ahora con cuatro años lo tiene más claro todavía...
Este verano le había hecho unas pulseras (ver foto al final de la entrada del enlace), y al llegar a casa por Navidad, me contó que se les estaba yendo el color y que quería más pulseras, porque le gustan mucho...Yo encantada de que un fan tan especial me diga que lleva desde el verano sin quitarse las pulseras, y con el babero puesto, claro, como buena tía a la que se le cae la baba con estas cosas ;-)
Le di una sorpresa porque tenía una pulsera de cuerda lista para él, y por supuesto, le encantó...pero quería más ;-) Así que le hice una pulsera de macramé más finita y una pulsera preciosa con el símbolo de la paz, que le requete-encantó, jaja...
Mirad lo bien que posa para enseñar sus pulseras (¡y su gorro!). Parece un hippie de catálogo con su modelito para jugar en el jardín; gorro, bufanda, chaleco de lana merina...¡hay que combatir el frío!
Cuando volvía a Bilbao me llamó para despedirse; me dijo "Tía, ¿hoy te vas a Bilbao? ¿Antes de irte me dejas preparadas unas pulseras?", "Cosme, no puedes llevar el brazo lleno de pulseras..." unos segundos de reflexión y contesta "Tranquila, tía, no pasa nada, hazme algunas más" ;-)
Hoy Cosme está de cumple, cuatro años, ¿qué decís? ¿le hago alguna pulserita? ;-)
¡Moitas felicidades da túa madriña que te quere moito, Cosme!
Ya os he contado que las pasadas Navidades en Baiona, gracias al buen tiempo que tuvimos, aproveché para pasear y sacar fotos. Una tarde, tras recorrer el Paseo do Monte Boi, nos acercamos a la doca (muelle) para ver qué encontrábamos allí: una gaviota, una bicicleta, pescadores, una bonita puesta de sol...y de pronto, apareció un mariñeiro muy simpático, que al verme con la cámara quiso posar para mí.
De espaldas dirigiendo la barca, de frente mirando al objetivo, como buen modelo, y en el fulgor del atardecer.
Me encanta cómo posa y cómo iba vestido, ese jersey de corazones y esa visera de capitán me parecen sencillamente ideales; hay que tener mucho estilo, para llevar la pechera estampada de corazones y seguir pareciendo un curtido hombre de mar...
Os digo que, ahora que se acabaron las fiestas, y tenemos más o menos superado lo de las rebajas, resulta que no nos dejan estar tranquilos, que ya empiezan a dar la lata con San Valentín, ¡y aún falta más de un mes! Previsora, yo, ya he cumplido con mi parte, os he puesto una entrada llena de corazones, ¿eh? ;-)
Ya iba siendo hora de que os enseñase los pendientes que diseñé para la ganadora del sorteo de las 100.000 visitas, ¿no? Pues aquí están estos maravillosos y coloridos Allez-hoop, que, como no podía ser de otro modo, son el modelo Aurora ;-)
Su pulsera sms lleva el nombre de su marca, como ella quería, y sé que ambas cosas le han encantado.
Año nuevo, tienda nueva, bueno, no es nueva, ni mucho menos, pero la vuelvo a abrir para todos los que me preguntan con insistencia dónde pueden comprar mis creaciones...así que, si quieres unos pendientes Allez-hoop del modelo Aurora, o una pulsera sms personalizada, pinchas aquí, y te la compras. Y si no, pues pincháis igual y le echáis un ojo a la tienda ;-) La tónica será la de siempre, diseños exclusivos y ediciones limitadísimas, así que, si os gusta algo, no os demoréis que luego viene el llanto y el crujir de dientes...
Bueno, os dejo, yo ya he ido a las rebajas y he vuelto con las manos vacías, podría echarle la culpa a la crisis, pero la verdad es que no me ha gustado nada de lo que he visto...¿y vosotros?
Me encanta hacer regalos y triunfar, esto es: pensar bien el regalo y sorprender a la persona a la que se lo regalo con algo que realmente le guste y le haga ilusión (tanta como me hizo a mí pensar y preparar su regalo). Me encanta, de verdad; aunque a veces encontrar el regalo ideal me suponga algún quebradero de cabeza...siempre merece la pena.
Algo que me gusta aún más de hacer regalos es que los regalos sean hechos por mí. Ahí la emoción de preparar y pensar lo que se regala se dispara...lo paso genial, diseñándolo todo, un subidón de sensaciones positivas.
La realidad es que no a todo el mundo se le puede regalar cosas hechas a mano, porque, aunque parezca increíble, hay gente que no lo valora, y que prefiere llevar una falsificación del mercadillo antes que una pieza única e irrepetible hecha para él o ella en exclusiva, y con todo el amor del mundo. Sad but true.
Yo me he encontrado en alguna de esas, eh? Les regalas algo bonito bonito hecho por ti, y como dices que es hecho por ti ponen una cara que es un poema...si le hubieses colgado una etiqueta de una marca, la cosa cambiaría, ja ;-) En esos casos, ciertamente, dan ganas de pedir que te lo devuelva para regalárselo a alguien que sí lo valore, pero de todo se aprende, y con el tiempo reconoces fácilmente a quién se le puede regalar algo hecho a mano y a quién no.
Por suerte, hay un mundo entero de personas a las que les encantan las cosas hechas a mano, con mimo, con dedicación, con el valor añadido de las cosas irrepetibles, especiales...¡únicas! Y a esos es a los que me gusta hacer felices a mí y sorprenderles con un nuevo diseño por Navidad, para que vean que Papá Noel piensa en todo, para que tengan un trocito de mí siempre con ellos...
.......
No necesito deciros que estas pulseras de calaveritas (cierto, están hasta en la sopa, pero a mí me siguen gustando, ¿qué pasa?) gustaron un montón e hicieron las delicias de sus nuevas dueñas...pero, no fue el único modelo que regalé estas fiestas, ajá, ¿queréis verlos? Pues el próximo día os enseño más...
Ciertamente la entrada de año nuevo me quedó un poco sosa. ¿Allá vamos 2012? ¿Sin balance del 2011? ¿Sin propósitos ni proyectos para el año nuevo? ¿Ninguna petición para el 2012? Pues vaya...
No soy mucho de echar la vista atrás y hacer balances; pero, en resumen, diré que este año ha sido bueno para mí y mis seres queridos, en las cosas que realmente importan, y que espero que éste que entra también lo sea.
Por supuesto que tengo proyectos e ilusiones para el 2012, pero tampoco soy de hacer listas y enumerar cosas, a mí me va el libre albedrío, ya lo sabéis.
Mi resumen de mis días navideños en familia lo tenéis en las fotos...anda que no es bonita mi tierra, anda que no es bonito un buen sol de invierno. Pues eso, que gracias a que hizo buen tiempo, pude pasear por la marisma de A Ramallosa (las tres primeras fotos), por la península de O Monte Boi, o por Praia América (las tres últimas fotos) y hartarme a hacer fotos del sol, y atardeceres con sus matices de luz y color en el cielo.
También hubo tiempo para el relax, una buena partida de Scrabble, ver alguna peli al lado de la chimenea, comer rica comida de mamá, jugar con los sobrinos, charlas de sobremesa, postres de quitar el hipo, como el tiramisú de mi hermana María; congratularme de que mi Amigo Invisible sea lector de mi blog y me haya regalado el calendario personalizado que dije que no me daría tiempo a hacerme, un día de chicas en la feria de Valença...y muchas cosas más.
Pena que se haya acabado...menos mal que aún nos quedan los Reyes y yo, que he sido buena, aún sigo creyendo en ellos ;-)
Tras el sorteo de la lotería de hoy, podemos dar por inauguradas las fiestas, ¿no?
Yo ya he vuelto a casa por Navidad -cual turrón- como todos los años; los otros miembros de la familia que también viven lejos ya han llegado, así que estamos listos para la Nochebuena, los dulces y los regalos...
A modo de postal, y para desearos unas Felices Fiestas a todos los que pasáis por aquí, os dejo estas fotos para que veáis lo bonito que está el Casco Viejo en Bilbao con la iluminación y el enorme árbol que tenemos en la Plaza del Arriaga.
Con mis mejores deseos,
Anacleta, contagiada por el espíritu navideño...
Estáis aburridos de oírme decir que me encanta ir al monte de paseo; vale, pues ir a buscar setas me gusta aún más. Tiene sus inconvenientes: madrugar bastante en fin de semana (OMG), pasar frío (aunque vayas bien abrigado), estar fuera de casa alrededor de 12 horas -la ruta setera es peor que la ruta del bacalao ;-), llegar a casa exhausta y...¡ponerte a limpiar y preparar las setas! Con lo cual a las 12 horas non-stop, le puedes sumar otras 2 (en el mejor de los casos) tranquilamente...
Pero tiene un montón de ventajas:
1.Pararse por el camino a comprar panes preñaus recién hechos.
2. Parar luego a desayunar esos preñaus.
3. Al llegar al monte, y con la excusa de coger fuerzas, desayunar otra vez (tortilla, mejillones, jamón, lo que se tercie y hayas metido ese día en la mochila).
4. Hartarte de ver paisajes bonitos.
5. Perderte en el monte solo con tus ideas y el aire de la mañana.
6. Recuperar a tus acompañantes a golpe de silbido.
7. Hartarte de hacer fotos.
8. Ver animales salvajes (cogiendo setas se me han acercado dos corzos y una liebre).
9. Escuchar la banda sonora del viento y los cencerros del ganado.
10. Hincharte a coger setas.
11. Comer en cualquier sitio después de la faena.
12. Las conversaciones en el coche...
Y por si esto fuera poco, otra ventaja más, es poder venir y contároslo, y hacer que me acompañéis en mis excursiones. Sobre todo que me acompañen mis seres queridos, a los que tengo un poco lejos. Me hace una ilusión bárbara que luego me digan que les gustó ver las fotos y que se sintieron un poco más cerca de mí.